XOIC es una red abierta y comunitaria para el Internet de las Cosas impulsada des de la cooperativa integral femProcomuns. Es una apuesta cooperativa para poner en común infraestructuras, servicios, conocimientos y prácticas entorno al Internet de las cosas, divulgarlo y hacer pedagogía y desarrollar casos de uso.

En su concepción se basa en la red The Things Network, una red comunitaria que nació en Amsterdam el verano de 2015 y de la que es impulsora en Cataluña (leer más). XOIC se refleja, colabora y utiliza para su desarrollo Guifi.net, la red de telecomunicaciones de comunes abierta, libre y neutral. Se fundamenta en un modelo de cooperativismo abierto y pone la comunidad en el centro.

Usa software libre, es respetuosa con la privacidad y está co-producida desde la cooperativa integral femProcomuns en colaboración con diferentes entidades sociales del territorio.

XOIC está formada por personas y entidades que quieren disponer de servicios compartidos y servidores de red locales y garantizar que el conocimiento, los datos y los contenidos estén en formatos abiertos y bajo modelos de propiedad no exclusiva, de manera que puedan ser reaprovechados desde las administraciones púbicas, centros educativos y entidades.

Para poder participar en la gobernanza de la red, los interesados en la XOIC deben convertirse en socias de la cooperativa femProcomuns (con una aportación única y retornable al capital social de 10 €). Para hacer sostenible el proyecto, pedimos a las socias que hagan una aportación monetaria regular a la cooperativa.

La XOIC se desarrolla desde femProcomuns, cooperativa integral sin ánimo de lucro que, con el objetivo de consolidar un ecosistema procomún, basado en los principios de la autogestión comunitaria, la sostenibilidad ecológica, económica y humana, el conocimiento compartido y la replicabilidad, da servicios a ayuntamientos, escuelas y entidades e iniciativas diversas.

Porqué

El internet de las cosas genera muchas nuevas oportunidades y también retos. Se generan oportunidades para monitorizar nuestro entorno, compartir datos y actuar de forma más inteligente. Nos da la posibilidad de aumentar la concienciación respeto a nuestro entorno, de compartir recursos escasos y evitar el desperdicio de recursos materiales y energéticos. También plantea amenazas enormes respecto a la privacidad, porque quien controla la red y los datos, controlará nuestras vidas.

Capa social (personas y las maneras en que se organizan socialmente)

Somos conscientes de que estamos atrapadas en las cárceles de las redes centralizadas y extractivista. Apostamos por trabajar y vivir en organizaciones comunitarias y permeables, flexibilizando las jerarquías. Reconocemos que para hacer este proceso se necesitan modelos organizativos y comunicativos complejos. Exploramos varias metodologías para facilitar este cambio cultural, de formas de trabajo y de vida. Teniendo en cuenta los cuidados y dejando rastro, en estigmergia, para poder repetir lo que nos sale bien y que otras compañeras se puedan añadir y hacer crecer la misión compartida …

Capa tecnológica (plataforma digital, aparatos y soportes de conexión)

Visibilizamos la infraestructura física, de servidores y redes, invisibilizada por el discurso del «cloud», la llevamos de nuevo a una gestión cooperativa y comunitaria.

Construimos la red como una ampliación de redes comunitarias existentes como Guifi.net. Guifi nos proporciona ubicaciones estratégicas donde colocar nuestras antenas y a la vez conectividad a internet. En lugares sin Guifi intentamos contribuir con la ampliación de esta red.

Nos basamos en los mejores softwares libres que conocemos y contribuimos a mejorarlos y ofrecerlos como un servicio a las usuarias. Ponemos en marcha servidores de red e interconectamos con otras redes comunitarias en otros territorios para crear una red descentralizada.

Capa discursiva (el contenido de la comunicación)

Construimos conocimiento, datos y contenidos en formatos abiertos e interoperables – que se pueden leer por diferentes dispositivos y softwares – bajo modelos de propiedad no-exclusiva – con licencias libres -, para que puedan ser reaprovechados y evolucionar. Nos empoderan para aprender juntas y decidir cómo queremos vivir.